Pensando
en voz alta me puse a reflexionar en como termino mis artículos de mi blog. “ Así está el mundo amigos”, luego me despido y les digo cuanto los quiero. Los
lectores que viven en Uruguay saben que, así termina (por lo menos así lo hacía
hace más de 10 años cuando dejé el país), un popular presentador de noticias,
cada día, el informativo de la noche.
Como
dije, yo utilizo esa frase al terminar los artículos del blog, en los que
intento compartir mis pensamientos y a su
vez reflexionar con ustedes sobre temas del diario vivir, muchos de ellos de
cosas que pasan a nuestro lado sin que nos demos cuenta, más en los días que
vivimos, plagados de nervios, problemas y circunstancias que, por decirlo así
ocultan cosas importantes que suceden a nuestro alrededor, y que son las que pueden ayudarnos a encarar
mejor lo que nos toca vivir.
Así esta
el mundo… ¿Por qué? No piensen que es este el momento para contestar esta
pregunta, con eso no quiero decir que no conozco la respuesta, muchos de
ustedes también, pero sin duda como la mayoría, estoy cansado de leer o escuchar malas noticias en
periódicos y televisión, a los que parecen disfrutar metiendo las narices en la
vida de otros, cada día algo negativo diferente, mala economía, guerras,
asesinatos y un largo, largo etc. Solo diré una cosa a modo de
reflexión…vivimos en un sistema egoísta, donde solo importa el dinero, lo que
tienes, donde no se piensa en el que tenemos a nuestro lado y la mayoría trata
de sobrevivir sin importar el coste.
Con la
frase “Así está el mundo” apunto a otros aspectos, mis lectores seguramente
saben más o menos por donde voy. Aún en los días que vivimos podemos encontrar
cosas que, seguro, nos ayudan; darle importancia a las pequeñas cosas, leer,
meditar, agradecer, valorar la amistad, sonreír a pesar de estar tristes,
tratar de conformarnos con lo poco o mucho que podamos tener, si tenemos, mucho
no confiarnos demasiado, porque en este sistema todo es efímero, como decía una
señora muy sabia que conocí: “el mundo es redondo, hoy podemos estar arriba y
mañana abajo”. Saber que no estamos solos aunque así nos sintamos, porque
siempre hay un ser superior que nos cuida… siempre hay un amigo que piensa en
nosotros, aunque esté lejos y, seguro, en los momentos difíciles estará a
nuestro lado, si puede físicamente, si no lo hará con su pensamiento y corazón.
Seguro
algunos piensan que no hay tiempo para muchas de las cosas que menciono y yo digo… ¡podemos encontrarlo!
Seguramente
podemos encontrar ese tiempo en medio de nuestras múltiples actividades,
mientras viajamos en el coche, en la ciudad; solo basta mirar a nuestro
alrededor, prestar atención, y allí encontraremos a una madre paseando a su
bebé, un padre jugando con su hijo mientras lo lleva al colegio, una pareja de
ancianitos, que después de quien sabe cuantos años juntos, caminan por el
parque tomados de la manos, demostrando ese amor profundo y maduro, que
disfruta cada momento.
Si
amigos… “así esta el mundo...” lamentablemente el hombre intenta destruirlo…pero
no será así. Hoy podemos encontrar cosas que nos alientan, aún en momentos
difíciles, tristes, podemos encontrar cosas que nos dan esperanza, nos dan
fuerza, que nos dan ayudan a seguir a pesar de todo y de todos… que no dejan que el cansancio nos venza, que
nos ayudan a seguir luchando… solo hay que detenerse un momento… mirar a
nuestro alrededor y seguramente, sin duda encontraremos motivos para seguir…
Antes de
terminar un cuento de tradición popular que ilustra lo que quiero
transmitirles.
LAS RANITAS EN LAS NATA.
“Un día dos ranitas cayeron en un
cubo lleno de nata. Aunque patalearon y patalearon no podían salir del cubo,
cuando se acercaban a los lados, resbalaban, por más que lo intentaban no
podían salir. Una de ellas dijo: - Es imposible, moriremos aquí, no hay salida,
¿para que seguir nadando, pataleando, si de todos modos moriremos? ¡yá me
cansé!- y diciendo esto dejo de nadar y se hundió en la nata muriendo ahogada.
La otra ranita siguió nadando, mientras pensaba que seguro de esa no salía,
pero, aunque cansada, siguió pataleando, nadando, hacía calor y con su pataleo
la nata se cortó, se endureció, así la ranita pudo apoyarse para saltar y
volver alegremente a su hogar”
Si
amigos… así está el mundo… seguro vendrán tiempos mejores.
Los
quiero.
Homero.

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