Hace
casi dos años que me hablo con ustedes “pensando en voz alta “…
He
tenido oportunidad de escribir de muchas cosas, de las pequeñas cosas, de la
música, de la depresión y la tristeza, de cosas y personajes de mi país. Fueron
muchas los artículos que escribí de la persona que más quise en esta tierra
junto con mis hijos, seguramente todos leyeron el articulo “Autentica
superviviente” dedicado a Rosario a quien perdí, momentáneamente, hace casi un
año y medio. Fueron muchos los artículos que transmitieron mi tristeza, mi
dolor, también mis ganas, a pesar de todo, de seguir, de luchar (confieso que
no ha sido fácil, que no todo el mundo supo entenderme, que muchas veces he
sentido deseos de tirar la toalla, pero en esos momentos resonó en mi memoria
la pregunta y la frase: “¿No te he dado orden yo? ¡Se animoso y fuerte!”) He dicho muchas veces que para mi escribir es
un desahogo, abro mi corazón cuando me siento en mi ordenador y empiezo a
escribir, transformo en frases y letras, sentimientos, muchas veces tristes,
otros felices, también estados de animo.
Todos
saben lo importante que fue para mi esposa, lo importantes que son mis hijos;
ellos han crecido y han formado sus hogares, yo lucho para seguir mi vida
dejándola en manos de Dios, quien guía mi vida, trato de vivir (aunque me es
muy difícil) el día, sin pensar en las inquietudes del futuro. Hoy quiero
dedicar mis “pensamientos en voz alta” a alguien que ha entrado en la vida de
la familia, para quedarse, alguien que ha cambiado nuestras vidas y que por
sobretodo ha convertido a mi hija mayor en Mamá y a mi en abuelo… si como leen soy
abuelo. Todavía me cuesta creerlo, pero es así, ha llegado a nuestras vidas
Valentina Rosario, mi nieta.
Nunca
pensé que ser abuelo me hiciera sentir tan bien… ha sido capaz de transformar
mis lágrimas de dolor en lágrimas de alegría, me derrite cuando sonríe y,
permitanme decirles que tiene una particularidad… “habla con los ojos”,
transmite simpatía en cada momento. Solo espero que la vida me permita
disfrutarla al máximo, que me permita disfrutar cada momento que paso con ella
y que además se sienta orgullosa de este abuelo, que piensa en voz alta, que
escribe, que llora, que ríe, que es muy sentimental, que aunque sea una redundancia siente antes
de pensar (no se si eso es bueno), y que desea transitar el camino de la vida
junto con mis hijos y ahora con mi nieta, Valentina Rosario … su segundo nombre
un homenaje a su abuela, la luchadora, la superviviente, la que conocerá a
través de su Mamá, de su Papá, de sus
tíos y por lo que, humildemente, este abuelo puedan contarle. Un día quien mira
desde lo alto nos unirá a todos.
Hoy
nuestras vidas tiene otro color… hoy tengo otro motivo para seguir, para
luchar… otra bendición en forma de nieta…
Así está
el mundo, amigos… Hoy soy más feliz… los que son abuelos
seguro entenderán lo que siento…
Homero
No hay comentarios:
Publicar un comentario