Estaba pensando ...
En mi cabeza empezaron a rondar ideas , intenciones ...
Creo debo, entre lo que escribo en el blog, agregar cosas diferentes .... escribir sobre más cosas...
Es cierto, continuamente estoy pensando , dependiendo del día, estos pensamientos son más positivos, más negativos... hoy, por ejemplo no es un día muy bueno para escribir, pero precisamente lo elegí para dar un vuelco a mis artículos.
Es que mientras pienso, miro a mi alrededor, y veo tantas cosas bonitas, cosas que nos dan ganas de vivir...
y entonces, me digo, ¡ de eso tengo que escribir ...!
Son intenciones ... ¡me quedan tantas cosas de las cuales escribir! ¡tantos temas! ...
Aún así hay cosas de las que escribiré en futuras entradas... de la soledad ... de la inmigración, del ejemplo...
Me queda por publicar un articulo que estoy terminando sobre gente de mi país ...
Son intenciones ... muchas veces uno intenta y no logra los objetivos ...
Como dije, hoy no es el mejor día para escribir, los pensamientos que rondan mi cabeza son tristes y por eso prefiero , en unos días, volver a ponerme en contacto con todos lo que leen mi Blog, con la intención de escribir sobre todo lo positivo que encuentro en mi día a día. No quería pasar más tiempo sin escribir , no quiero perder contacto con ustedes ... pero deseo que cuando lean lo que escribo se sientan bien, y que además puedan reflexionar sobre cosas que nos suceden ... y si es posible, juntos, sacar conclusiones sobre lo que nos rodea ...
Escribía anteriormente sobre temas que deseo desarrollar en futuras entradas.
Un pequeño adelanto sobre algo que todos intentamos hacer, no siempre nos sale bien, otras veces sirve para que otros no caigan en lo que nosotros caímos, el EJEMPLO... todos intentamos ser buenos ejemplos ... pero a través de la vida nos equivocamos y de eso también aprendemos ... bueno de esto ya hablaremos más ... por hoy solo un adelanto, de algo real, que sucedió y que nos enseña el valor del ejemplo.
" Una madre llevó a su hijo de seis años a casa de Mahatma Gandhi. Ella le suplicó:
- Se lo ruego, Mahatma, dígale a mi hijo que no coma más azúcar, es diabético y arriesga su vida haciéndolo. A mi ya no me hace caso y sufro por él.
Gandhi reflexionó y dijo:
- Lo siento señora. Ahora no puedo hacerlo. Traiga a su hijo dentro de quince días.
Sorprendida la mujer le dió las gracias y le prometió que haría lo que le había pedido. Quince días después, volvió con su hijo. Gandhi miro al muchacho a los ojos y le dijo:
- Chico, deja de comer azúcar.
Agradecida, pero extrañada, la madre preguntó:
-¿Por qué me pidió que lo trajera dos semanas después? Podía haberle dicho lo mismo la primera vez.
Gandhi respondió:
-Hace quince días, yo comía azúcar. "
Así esta el mundo amigos ... espero sus sugerencias, sus opiniones, aquí, en el Blog ... Hasta la próxima ...los quiero
Homero