Las mejores historias comienzan con cosas simples...
en eso pensaba estos días…
Cuando piensas en una piedra seguramente te viene
a la mente… por ejemplo… ¡un problema! ,
decimos “se me ha atravesado una piedra
en el camino...” Quizás muchas veces
caminas por un polvoriento sendero de un lugar apartado encontramos alguna y
para que no moleste la apartamos,¡ no vaya a ser que alguien se tropiece y se
haga daño! En definitiva, una piedra es para nosotros algo “simple”, algo común, algo que de un modo u otro vemos cada
día y a lo cual no prestamos atención.
Sin embargo una piedra fue origen de una hermosa
historia, una historia que nos demuestra que con poco podemos hacer mucho…
Cuentan que hace muchos años un joven estaba
profundamente enamorado de una hermosa joven, el pensaba que su amor era de
esos amores imposibles, inalcanzable para alguien como él. De
todos modos se sentía feliz de contarla entre su grupo de amigos.
Un día todo el grupo fue a pasar un día al campo.
Antes de comer decidieron ir a dar un paseo y así conocer el paraje que los
rodeaba. El día acompañaba, era fin de primavera… pronto se encontraron
caminado por un sendero escondido entre enormes árboles. El joven no perdía
oportunidad de mirar a la joven cuando tenía oportunidad y , como no quiere la
cosa, caminar cerca de ella. No se si
por el hermoso día disfrutaban, por la época de año que vivían, pero lo cierto
es que me cuentan que en un momento el joven pensó: “tengo que dar un paso y
hacerle saber lo que siento” (¡ah! …sin que nos escuche nadie, la joven, aunque
no estaba todavía tan enamorada como él ya se lo miraba no, solamente con ojos
de amiga, sino que en su corazón ya comenzaba a crecer un cariño muy especial
por el joven), bueno… el muchacho
decidió hacer algo para llamar la atención de la chica, pero, ¿que hacer? ¡no
tenía nada para darle! , ni siquiera un pedazo de papel y un lápiz para
escribirle algo …de pronto mirando a su alrededor encontró algo que le llamo la
atención … una piedra … no se, dicen que tenía una forma especial, dicen que
era diferente , lo importante es que el la cogió, la limpió, y acercándose a la
joven le dijo: “ toma, para que no te olvides de mi…así cada vez que la mires
te acordarás que hay alguien que piensa en ti “. Ella se sorprendió y con mucha
ternura la guardó en su bolso diciéndole: “no lo dudes , nunca olvidaré quien
me la regaló, ni tampoco el día en que me la regaló”
Y cuentan que ese fue el principio de una preciosa,
tierna, historia de amor…los jóvenes se casaron, formaron una familia y por
muchos años fueron felices… y esa piedra siempre los acompaño… “una simple piedra”.
Esta historia me hizo pensar… no necesitamos de
regalos caros para conquistar a quien
deseamos sea nuestro compañero o compañero en la vida, solo un simple gesto
puede demostrar lo que sentimos, algo tan común como una piedra puede decir
mucho… o no solamente para elegir quien
será nuestra pareja, de cosas simples se forman amistades, con gestos simples
podemos ayudar a otro, tan solo una palabra nos puede dar el ánimo que
necesitamos en momentos difíciles … nunca restemos importancia a lo “simple”… ,recordemos que de muchas
piedras se construye una casa, así también de muchas cosas simples construimos
una vida , una vida con sus días felices y tristes…pero una vida al fin …que
transitamos con aquellos que amamos, y que nos acompañan sin importarles lo
mucho o poco que les demos… solo, porque nos quieren y los queremos nos
acompañan sin pedir nada a cambio y por sobre todo valoran las muchas “Simples Piedras” que cada día
intercambiamos para poder seguir luchando.
Así está el mundo amigos …hasta pronto
Homero.
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