viernes, 3 de junio de 2016

               PRINCIPIO TIENEN LA COSAS...

Otra vez por aquí..
Encontrarán en estas paginas cosas diferentes a las que acostumbraba a escribir antes, entiendo que excluyendo algunos artículos o entradas, como quieran llamarle los  "PENSAMIENTOS EN VOZ ALTA" transmitían demasiados cosas que por la etapa que estaba viviendo eran muy personales.
Intentaré regresar a "Pensar en voz alta" con entradas que puedan interesar a más personas, que puedan entretener, gustar, tanto a mayores como a jóvenes, por que no a niños.
Por eso principio tienen las cosas... nuevamente por aquí, pasaron unos tres años y medio de mi ultima entrada la que titulé "CONCLUSIÓN"...quiero que esa conclusión se transforme en "INICIO"
Entre las cosas que encontrarán habrá un pequeño adelanto de lo que pretendo sea un libro...un homenaje a mi abuelo, un medico que cubrió todos los campos de la medicina en un pueblo de campaña llamado PALMITAS .
Encontrarán cuentos para todas las edades,, relatos, vivencias...
Para empezar les recomiendo que lean en el blog algunos artículos que creo que les gustarán por ejemplo "SOLEDAD", "DEPRESIÓN O TRISTEZA" algún articulo de cosas típicas del Uruguay, como "EL GAUCHO", algo de los Horneros...en fin busquen, entren, investiguen...como dije muchas de estas entradas fueron escritas en un momento muy particular de mi vida...si es su deseo léanlas no las voy a borrar forman parte de mi vida...
Por eso porque el Mundo sigue girando pronto estaré con ustedes... este fue un comienzo porque PRINCIPIO TIENEN LAS COSAS



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jueves, 14 de febrero de 2013

CONCLUSIÓN...

Durante más de un año he pensado en voz alta...
He escrito sobre la música, las pequeñas cosas, que hacen grande nuestro diario vivir...de la importancia de aprender, no importa la edad que tengamos...sobre depresión, tristeza..etiquetas...y tantas otras cosas.
No digo que vaya a dejar de escribir, ha sido mi terapia durante todo este tiempo...me ha permitido conocer  personas importantes para mi...pero , creo, es momento de hacer una pausa...
Desde hace casi un mes ha comenzado una nueva etapa en mi vida, he regresado a mi país, me he rencontrado con mis seres queridos...con amigos...y seguramente me he rencontrado conmigo mismo.
Estoy viviendo de cerca cosas de las que escribía...ahora las puedo ver...palpar...veo al hornero construir su nido...comparto el mate con mis amigos y familia...salgo al campo y veo trabajar al gaucho...
Siempre dije que nada está lejos cuando se lo tiene presente en la mente y el corazón...allí está la familia que vive en España...
En esta etapa ya no escribiré tanto como lo hacía...mi tiempo estará, está ocupado en otras cosas...servir al que mira desde lo alto más plenamente, mi trabajo...familia...
De vez en cuando apareceré en las páginas de mi blog... no tengo dudas que algo llamará mi atención y deseare compartirlo...muchas cosas las compartiré de otra forma .
Gracias a todos por haber leído cada una de mis entradas, gracias por opinar, gracias por estar... gracias ... tq...ta... tn ...repito esto no es una despedida...es un hasta pronto....el mundo seguirá rodando...y yo , alguna vez, entraré y transformaré en palabras pensamientos...los transmitiré en voz alta...
Cómo el mundo gira hoy son otras mis motivaciones...ni más ni menos...
Así está el mundo amigos...Los quiero


Homero

sábado, 27 de octubre de 2012

Algo para los niños


                                                                 La Familia Ganso prepara su viaje.

El otoño llegaba a su fin…
La familia Ganso se preparaba para un largo viaje, pronto deberían emigrar hacia un lugar más cálido para pasar el invierno. Los más pequeños, nacidos al principio de la primavera ya sabían volar, habían entrenado sus alas durante el verano, ya que sus papás les habían contado que cada fin de verano, más tardar principios de otoño emprendían un largo viaje a un lugar donde protegerse del frío del invierno; también les habían contado que su colaboración durante ese largo viaje era muy importante… como miembros más jóvenes de la gran familia de gansos tendrían la responsabilidad de cuidar de los más “viejitos”, que por supuesto ya no tenían la misma energía que años anteriores…
¿Cuidar de los mayores? ¿Cómo hacerlo? Se preguntaban los jóvenes gansos … “ellos tienen más experiencia que nosotros, ya han viajado antes y más de una vez”.
Papá y Mamá Ganso se acercaron, los reunieron y comenzaron a explicarles las razones de la importancia que ellos tenían durante el largo viaje que pronto emprenderían.
“Cuando el viaje comience – comenzó diciendo Papá ganso – todos volaremos en forma de “V”. Hacerlo así nos permitirá ayudarnos unos a otros. Al batir nuestras alas, cada uno de nosotros producimos un movimiento en el aire que ayuda a nuestro compañero que va detrás nuestro, de hecho reducimos a más de la mitad su esfuerzo en comparación con el pájaro que vuela solo. ¿Ven lo importante que es permanecer unidos?... Si alguno de nosotros sale de la formación, siente la resistencia del aire, se da cuenta de la dificultad de hacerlo solo y rápidamente vuelve a la formación para beneficiarse del compañero que va adelante. ¿Conocen al líder de nuestra comunidad, el señor Gus? ¿ saben lo que hacemos si se cansa?, uno de nosotros se pasa a los lugares de atrás y otro ganso toma su lugar. Los que vamos detrás graznamos constantemente para alentar a los que van adelante, así todos podemos mantener la velocidad. Cuando uno de los nuestros se enferma o es herido por algún disparo otros dos gansos salen de la formación y lo siguen para apoyarlo y protegerlo. Seguramente alguno de ustedes, los más jóvenes tendrán esa responsabilidad. ¿Han visto? Para nosotros es muy importante la unidad. La amistad y el sentimiento de compartir… eso nos permite que nuestro viaje sea placentero y cuando lleguemos podamos, todos juntos, disfrutar de la primavera y verano que nos espera. Bueno ¡ a prepararse ¡ en pocas horas emprenderemos el viaje, ya los árboles están dejando caer sus hojas… y otros animales, nuestras amigas las ardillas, el señor oso están preparando su hogar para el largo invierno que se avecina.”
HOMERO.

Por primera vez desde que escribo intento publicar un cuento para los niños...soy consciente que no son mis principales lectores, pero seguramente muchos de los que leen las entradas de mi blog tienen hijos pequeños. Para ellos este cuento que pretende dejar una humilde enseñanza...la importancia de hacer las cosas juntos...la importancia de la unidad...que todos valemos y que, de esta forma es más fácil transitar el camino que nos toca caminar...¡Tan difícil y lleno de pruebas! Como los gansos si volamos juntos pronto podremos arribar a la meta ya cercana.
Así esta el mundo amigos y amiguitos...

Homero.

Para Valentina...

miércoles, 25 de julio de 2012

APRENDER


Hace días que vengo pensando en algo tan importante y a su vez tan cotidiano como la vida. No es un tema muy original, seguro pensarán; por otro lado el titulo de este articulo es “Aprender” y empiezo escribiendo de la vida… pero, ¿cómo aprendemos? ¿qué nos enseña más que vivir?  El diccionario de la Real academia Española define aprender de tres formas:
·         Adquirir el conocimiento de algo por medio del estudio o de la experiencia.
·         Concebir algo por meras apariencias o con poco fundamento.
·         Tomar algo en la memoria.
Me quedo con la primer definición, la que habla de la experiencia … y es la vida la mejor maestra… lo que vivimos, las cosas malas y buenas y la capacidad que cada uno tiene de aprender, lo importante es si sabemos hacerlo. ¿Qué nos enseña la vida?, muchas cosas: a aprender si nos hemos equivocado, aprender de los demás, aprender a no juzgar, aprender a no etiquetar, aprender que el mundo es redondo, un día estamos arriba y al otro abajo, aprender que la tristeza no es lo mismo que la depresión, aprender lo que es la empatía, ponerse en el lugar del otro, aprender que las cosas pequeñas, las que muchas veces pasan desapercibidas  son las importantes, aprender a apreciar al que tenemos a nuestro lado, no sabemos lo que mañana pasará, aprender a decir lo que sentimos, aprender a ir de frente, aprender que la hipocresía es la cualidad más baja y no se le puede llamar “cualidad”, aprender que no estamos solos, aunque nos sintamos solos (esto no es una contradicción),aprender a estar cuando nos necesitan, aprender a luchar, aunque las fuerzas fallen, aprender a levantarnos cada vez que nos caemos, aprender que es normal equivocarse, nosotros y los que nos rodean, por eso no pensemos que hicieron algo para dañarnos…no se dieron cuenta, aprender el valor que tiene un amigo, aprender que la vida nos quita pero nos da más, aprender a apreciar al viejo, nos puede enseñar, aprender a querer y comprender al joven, aprender de lo que nos rodea, la creación, cada día nos enseña algo nuevo y muchas veces un animal es mejor que un ser humano...solo basta mirar a tu perro, si lo tienes, no te pide nada y te da mucho, aprender a dar que da más felicidad que recibir, aprender que, en determinado momento de la vida, cuando miramos atrás nos damos cuenta que equivocados o no dejamos huella, aprender que somos valiosos, aprender que segamos lo que sembramos, aprender que podemos mejorar siempre ,aprender, aprender …cada día nos deja una enseñanza, en nosotros está no dejarla pasar …

Comparto un relato con ustedes…y después una reflexión:

“Carlos había vivido gran parte de su vida con intensidad y gozo. De alguna manera su intuición lo había guiado cuando su inteligencia fallaba en mostrarle el mejor camino.
Casi todo el tiempo se sentía en paz y feliz; ensombrecía su ánimo, algunas veces, esa sensación de estar demasiado en función de sí mismo.
Él había aprendido a hacerse cargo de si y amaba suficientemente como para intentar procurarse las mejores cosas. Sabía que hacía todo lo posible para cuidarse de no dañar a los demás especialmente  a aquellos de sus afectos. Quizás por eso le dolían tanto los señalamientos injustos, la envidia de los otros o las acusaciones de egoísta que recogía demasiado frecuentemente de boca de extraños y conocidos.
¿Alcanzaba para darle significado a su vida la búsqueda de su propio placer?
¿Soportaba él mismo definirse como hedonista centrando su existencia en su satisfacción individual?
¿Cómo armonizar estos sentimientos de goce personal con sus concepciones  éticas, con sus creencias religiosas, con todo lo que el había aprendido de sus mayores?
¿Qué sentido tenía una vida que solo se significaba a si misma?
Ese día, más que otros, esos pensamientos lo abrumaron.
Quizás debía irse. Partir. Dejar lo que tenía en manos de los otros. Repartir lo cosechado y dejarlo de legado para, aunque sea en ausencia, ser en los demás un buen recuerdo.
En otro país, en otro pueblo, en otro lugar, con otra gente, podría empezar de nuevo. Una vida diferente, una vida de servicio a los demás, una vida solidaria.
Debía tomarse el tiempo de reflexionar sobre el presente y sobre su futuro.
Carlos puso unas pocas cosas en su mochila y partió en dirección al monte.
Le habían contado del silencio de la cima y de cómo la vista del valle fértil ayudaba a poner en orden los pensamientos de quien hasta allí llegaba.
En el punto más alto del monte giro para mirar su ciudad quizás por última vez.
Atardecía y el poblado se veía hermoso desde allí.
-Pues por una moneda te alquilo el catalejo.
Era la voz de un viejo que apareció desde la nada con un pequeño telescopio plegable entre sus manos y que ahora le ofrecía con una mano mientras con la otra tendida hacia arriba reclamaba su moneda.
Carlos encontró en su bolsillo la moneda buscada y se la dio al viejo que desplegó el catalejo y se lo alcanzó.
Después de un rato de mirar consiguió ubicar su barrio, la plaza y hasta la escuela frente a ella.
Algo llamó su atención. Un punto dorado brillaba intensamente en el patio del antiguo edificio.
Carlos separó sus ojos del lente, parpadeó algunas veces y volvió a mirar. El punto dorado seguía allí.
-Que raro- exclamó Carlos sin darse cuenta de que hablaba en voz alta.
-¿Qué es lo raro?-preguntó el viejo.
-El punto brillante- dijo Carlos-ahí en el patio de la escuela-siguió, alcanzándole el telescopio para que viera lo que él veía.
- Son huellas- dijo el anciano.
- ¿Qué huellas?- preguntó Carlos.
- Te acuerdas de aquel día … debías tener siete años; tu amigo de la infancia, Javier, lloraba desconsolado en ese patio de la escuela. Su madre le había dado unas monedas para comprar un lápiz para el primer día de clases. Él había perdido el dinero y lloraba a mares- contestó el viejo-. Y después de una pausa siguió- ¿Te acuerdas de lo que hiciste? Tenías un lápiz nuevito que estrenarías  ese día. Te arrimaste al portón de entrada y cortaste el lápiz en dos partes iguales, sacaste punta a la mitad cortada y le diste el lápiz nuevo a Javier.
-No me acordaba-  dijo Carlos- Pero eso ¿Qué tiene ver  con el punto brillante?
-Javier nunca olvidó ese gesto y ese recuerdo se volvió muy importante en su vida.
- ¿Y?
- Hay acciones en la vida de uno que dejan huellas en la vida de otros – explicó el viejo-, las acciones que contribuyen al desarrollo de los demás quedan marcadas como huellas doradas…
Volvió a mirar por el telescopio y vio otro punto brillante en la vereda a la salida del colegio.
-Ese es el día que saliste a defender a Pancho, ¿te acuerdas? Volviste a casa con un ojo morado y un bolsillo del guardapolvo arrancado.
Carlos miraba la ciudad.
-Ese que está ahí en el centro- siguió el viejo- es el trabajo que le conseguiste a Don Pedro cuando lo despidieron de la fábrica … y el otro, el de la derecha, es la huella de aquella vez que juntaste el dinero que hacía falta para la operación del hijo de Ramirez… las huellas esas que salen a la izquierda son de cuando volviste del viaje porque la madre de tu amigo Juan había muerto y quisiste estar con él.
Apartó la vista del telescopio y sin necesidad de él empezó a ver como miles de puntos dorados aparecían desparramados por toda la ciudad.
Al terminar de ocultarse el sol, todo el pueblo parecía iluminado por sus huellas doradas.
Carlos sintió que podía regresar sereno a su casa.
Su vida comenzaba, de nuevo, desde un lugar distinto.”
Y ahora la reflexión:

“Que aprendan que lo más valioso no es lo que tienen en sus vidas, sino a quien tienen en sus vidas.
Que aprendan que no es bueno compararse con los demás porque siempre habrá alguien mejor o peor que ellos.
Que aprendan que no pueden hacer que alguien los ame, lo que pueden hacer es dejarse amar.
Que aprendan que “rico” no es el que más tiene, sino el que menos necesita.
Que aprendan que deben controlar sus actitudes o sus actitudes los controlarán.
Que aprendan que hay gente que los quiere mucho, pero simplemente no saben como demostrarlo.
Que aprendan que los grandes sueños no requieren de grandes alas sino de un tren de aterrizaje para lograrlos.
Que aprendan que no siempre es suficiente ser perdonados por otros, algunas veces deben perdonarse a si mismos.
Que aprendan que la felicidad no es cuestión de suerte sino producto de decisiones.
Que aprendan que dos personas pueden mirar una misma cosa y ver algo totalmente diferente.
Que aprendan que, al retener a la fuerza a las personas que aman, las alejan más rápidamente,  de ellos y, al dejarlas ir, las tienen para siempre a su lado.
Que aprendan que amar y querer no son sinónimos sino antónimos: el querer lo exige todo, el amar lo entrega todo.
Que aprendan que toma años construir la confianza y sólo segundos destruirla …”
Así esta el mundo amigos… debemos seguir aprendiendo…solo tenemos que mirar a nuestro alrededor con humildad.
Los quiero.
Homero




jueves, 21 de junio de 2012

SOLEDAD


Otro  día pensando en voz alta…
Este día pienso en la soledad, algo que siento, que seguramente en algunos momentos es buena, porque son momentos en los que podemos meditar, pensar, pero en lo que a mi respecta es una espina que me aqueja en casi todos los momentos de mi vida.
¡Maldita Soledad! Estoy cansado de convivir contigo… Intento luchar contra el sentimiento que produces, pero no me es posible, quiero superar este sentimiento horrible, sentimiento que me cansa, me va carcomiendo por dentro.
Es cierto tengo amigos que me quieren, hijos, una nieta preciosa… pero no pueden estar cerca constantemente…  es normal, “ ley de vida” se dice por allí.
Además hay alguien que todo lo ve, que me acompaña y puede adentrarse hasta lo más profundo de mi ser.
Es cierto, “ley de vida”… pero ¿lo es? ¿es ley de vida haber perdido al amor de mi vida tan pronto? .¡Rotundamente no!. ¡Me niego a aceptar ese hecho como ley!
Dejo en manos de Dios cada paso que doy en la vida; no se lo que el mañana traerá, trataré de luchar contigo “Maldita Soledad”, de aprender a convivir contigo mientras que transito este difícil camino a un mundo mejor. Quiero ser positivo y así disfrutar de los momentos que estoy con mis hijos y ahora de mi nieta quien siendo tan pequeña me ha dado otro motivo para combatir contigo, y desde ya te digo mientras las fuerzas me acompañen ¡no me vencerás.!
No puedo negar el cansancio que mi físico tiene, pero a su vez, no mi espíritu, tengo que seguir, y luchar, por mis hijos, por mi nieta y por sobretodo con las fuerzas de aquel que “nos da el poder más allá de lo normal” y no permite que sea probado más allá de lo que puedo soportar.  Me debía, te debía, un artículo que hablara de ti “Soledad”. Como todos, al pensar en voz alta eso me sirve de desahogo, mientras escribo vierto en forma de palabras, mi rabia, mi impotencia, mi tristezas, también mi alegría y por sobre todo la esperanza de saber que este sistema termina.
Así está el mundo amigo… sigo escribiendo … los quiero .

Homero

VALENTINA ROSARIO


Hace casi dos años que me hablo con ustedes “pensando en voz alta “…
He tenido oportunidad de escribir de muchas cosas, de las pequeñas cosas, de la música, de la depresión y la tristeza, de cosas y personajes de mi país. Fueron muchas los artículos que escribí de la persona que más quise en esta tierra junto con mis hijos, seguramente todos leyeron el articulo “Autentica superviviente” dedicado a Rosario a quien perdí, momentáneamente, hace casi un año y medio. Fueron muchos los artículos que transmitieron mi tristeza, mi dolor, también mis ganas, a pesar de todo, de seguir, de luchar (confieso que no ha sido fácil, que no todo el mundo supo entenderme, que muchas veces he sentido deseos de tirar la toalla, pero en esos momentos resonó en mi memoria la pregunta y la frase: “¿No te he dado orden yo? ¡Se animoso y fuerte!”)  He dicho muchas veces que para mi escribir es un desahogo, abro mi corazón cuando me siento en mi ordenador y empiezo a escribir, transformo en frases y letras, sentimientos, muchas veces tristes, otros felices, también estados de animo.
Todos saben lo importante que fue para mi esposa, lo importantes que son mis hijos; ellos han crecido y han formado sus hogares, yo lucho para seguir mi vida dejándola en manos de Dios, quien guía mi vida, trato de vivir (aunque me es muy difícil) el día, sin pensar en las inquietudes del futuro. Hoy quiero dedicar mis “pensamientos en voz alta” a alguien que ha entrado en la vida de la familia, para quedarse, alguien que ha cambiado nuestras vidas y que por sobretodo ha convertido a mi hija mayor en Mamá y a mi en abuelo… si como leen soy abuelo. Todavía me cuesta creerlo, pero es así, ha llegado a nuestras vidas Valentina Rosario, mi nieta.
Nunca pensé que ser abuelo me hiciera sentir tan bien… ha sido capaz de transformar mis lágrimas de dolor en lágrimas de alegría, me derrite cuando sonríe y, permitanme decirles que tiene una particularidad… “habla con los ojos”, transmite simpatía en cada momento. Solo espero que la vida me permita disfrutarla al máximo, que me permita disfrutar cada momento que paso con ella y que además se sienta orgullosa de este abuelo, que piensa en voz alta, que escribe, que llora, que ríe, que es muy sentimental,  que aunque sea una redundancia siente antes de pensar (no se si eso es bueno), y que desea transitar el camino de la vida junto con mis hijos y ahora con mi nieta, Valentina Rosario … su segundo nombre un homenaje a su abuela, la luchadora, la superviviente, la que conocerá a través de su Mamá, de su  Papá, de sus tíos y por lo que, humildemente, este abuelo puedan contarle. Un día quien mira desde lo alto nos unirá a todos.
Hoy nuestras vidas tiene otro color… hoy tengo otro motivo para seguir, para luchar… otra bendición en forma de nieta…
Así está el mundo, amigos… Hoy soy más feliz… los que son abuelos seguro entenderán lo que siento…

Homero 

EMIGRAR


Hoy estoy  pensando en voz alta, recordando que hace 10 años con mi familia tuve que dejar mi país, en otras palabras tuvimos que emigrar, dejar el lugar donde nacimos, donde crecimos, dejamos atrás gente querida, amigos, familia… unos amigos que nos visitaron nos dijeron algo que jamás olvidaré: - Han dejado la mitad de sus corazones allí, estén seguros que aquí encontrarán la otra mitad para cuidarlos y ayudarlos.
No todos los que algún día emigraron tuvieron la “suerte” (uso esta palabra aunque no creo en ella) de ser recibidos así, quienes lo han hecho seguro compartirán conmigo lo que escribiré en este artículo.
Este fenómeno de emigrar no es cosa de nuestros tiempos. Nuestros antepasados, abuelos, bisabuelos, tuvieron que dejar sus países, en mi caso países europeos, para viajar a América huyendo de la miseria causada por las guerras buscando un futuro mejor para sus familias. En un articulo anterior al que titulé “Lo que soy”, les cuento que soy descendiente de italianos, escoceses, vascos franceses, gallegos, como la mayoría de los que vivimos en países como Uruguay y Argentina. Para aquellos emigrantes la vida no fue nada fácil, mi bisabuelo paterno fue uno de los primeros sastres que vivieron en Uruguay, murió joven por lo que mi abuelo tuvo que hacerse cargo del negocio y lo más importante de su madre y dos hermanos, en ese momento estudiaba medicina, con mucho sacrificio estudió enfermería y con 40 años se recibió de medico. La abuela de mi esposa llegó muy joven, primero a Argentina, posteriormente se trasladaron a Uruguay, siempre contaba los sacrificios que hizo su familia trabajando el campo, ella cocinando para su numerosa familia, comiendo lo que había, no se podía elegir… Y así podría contarles centenares de casos de gente que a través del tiempo emigraron tratando de huir de la pobreza extrema, la guerra, de gobiernos intolerantes, dictaduras. Lo más importante que la mayoría formó sus familias en sus países de adopción, salieron adelante, formaron raíces y en muchos casos jamás volvieron a sus países de origen.
Como la escena del mundo cambia a muchos de sus descendientes nos tocó emigrar, en tiempos diferentes, enfrentándonos a circunstancias diferentes, problemas diferentes, pero no esfuerzos diferentes. Hoy para emigrar debes tener tu documentación en regla, las fronteras hoy son más exigentes que las de principios del siglo XX, y la gente que nos recibe, en muchos casos, se han olvidado que un día ellos, también, o sus antepasados tuvieron que emigrar.
Isabel Allende, una de mis escritoras favoritas, emigrante, dejó su país de origen, Chile, con su familia, en momentos políticos complicados, viviendo actualmente en Estados Unidos, California,  dice en su libro “Paula”, que dedica a su hija fallecida, una verdad que siempre tengo presente: “Aprendí pronto que al emigrar se pierden las muletas que han servido de sostén hasta entonces, hay que comenzar de cero, porque el pasado se borra de un plumazo y nadie le importa de donde uno viene o que ha hecho antes”.
No puedo generalizar, gracias a Dios, como dije al principio, muchos tenemos el privilegio de tener amigos, amigos que son tan apegados como una familia, que nos ayudan y hacen más fácil la adaptación a un país diferente, nos ayudan con las costumbres diferentes, en muchos casos con el idioma, nos apoyan… pero no todos tienen ese privilegio. Muchos viajan kilómetros a pie, en medio de desiertos, luego por mar en las conocidas “pateras”, pequeñas embarcaciones que llenan de personas, madres con sus hijos pequeños, embarazadas, jóvenes con la ilusión de lograr una vida mejor (en muchos casos elegidos por sus pueblos por ser los mejores preparados lo que les permitirá traer al país elegido a sus familias, si es que lo logran), la mayoría de esas precarias embarcaciones no llegan a destino, y esos viajes se transforman en tragedias.
Emigrar, también, se ha transformado, o mejor dicho, lo han transformado en un negocio por gente sin escrúpulos que lucran con la necesidad de las personas, cobrando elevadas sumas de dinero y prometiendo cosas imposible de cumplir, cosas que los que emigran y pagan cuando llegan a su destino(si llegan) descubren que fueron victimas de estafas y mentiras y que además deben devolver el dinero, que la mayoría de las veces obtuvieron prestado, trabajando en trabajos denigrantes, prostitución, mendigando, robando, ya que anteriormente se les despojó de sus documentos como garantía por el dinero que se les dejó para viajar.
Así es, en este mundo se lucra con la necesidad de la gente, no voy a entrar en consideraciones políticas, pero si diré que no son los gobiernos los que solucionarán estos problemas…
Gracias a Dios mi familia y yo encontramos en nuestro país de adopción, amigos, familias, las  raíces se fueron formando, nuestros hijos formaron sus familias y como nos dijeron los amigos que mencioné al principio la otra mitad de nuestro corazón se ocupó con el amor de la gente que nos rodeó, no fue fácil, ni lo es, también aquí murió mi querida esposa… en esos momentos tan difíciles pudimos experimentar el amor de nuestra gran familia de adopción, el apoyo de aquel que mira desde lo alto que nos dio las fuerzas para seguir…No se lo que el futuro traerá, quien sabe si las circunstancias, que cada día cambian, hacen que algún día nos lleven nuevamente a nuestro país de origen… muchos de los que un día llegaron regresaron, en fin,cada día traerá sus inquietudes, las enfrentaremos cuando lleguen.
El día que las fronteras que separan los países, las razas, no existan… no necesitaremos emigrar…
Por ahora, así esta el mundo queridos amigos.
Los quiero.

Homero